jueves, 9 de enero de 2014

La plaza de mi pueblo - Poesía



Plaza de Pinarejo


Entraban los labradores cansados,
Las mujeres con sus cantaros,
Los chiquillos corriendo tras un aro
y las guachas saltando a la comba.
Todo era tumulto  en la plaza de mi pueblo.

Los viejos a la sombra,
 las viejas haciendo corrillo al sol,
critican a las muchachas
que llevan las faldas cortas
y ríen desvergonzadas en la plaza de mi pueblo.

El pozo viejo, con las mulas alrededor,
La dula que entra por la calle del Pocillo.
Corre que te pillo, corre que te agarro,
¡Crío deja la cabra quieta!
Todo era jolgorio en la plaza de mi pueblo.

El viento ablentaba el polvo.
Los charcos se helaban,
Los novios se echaban al pilón
de la fuente o del pozo…
En la plaza de mi pueblo

El pozo era de agua salobre,
Ahora es un monumento seco,
La fuente de ladrillo y cemento
Agua manaba…
Ahora es agua reciclada  que no sirve para nada…
En la plaza de mi pueblo.

Hablar, gritar, todos fuisteis testigos
En esta plaza desierta,
tan hermosa, tan vacía,
un tiempo hubo que todo era tumulto
en la plaza de mi pueblo.

Poema incluido en el libro :
Plaza de Pinarejo (La Plaza)

Las abarcas del campesino analfabeto que soñó ser poeta


                                  

Esta noche soñé - Poesía




Esta noche soñé cosas bonitas,

con un par tostadas y un vaso de leche,
al medio día comida caliente,
bocadillo para merendar,
y un poco de pescado para cenar.

Esta noche soñé cosas bonitas,
mi padre encontraba trabajo,
teníamos dinero otra vez,
volvíamos a vivir bajo techo
soñé que nos devolvían la casa
que el banco nos robó.


Esta noche soñé cosas imposibles,
que ya no buscaríamos la comida
entre los cubos de basura.
Esta noche soñé cosas imposibles,
que Mariano Rajoy decía la verdad.

Paco Arenas

Poema incluido en el libro :

Las abarcas del campesino analfabeto que soñó ser poeta


                                  

viernes, 3 de enero de 2014

El día de Año Nuevo en el que realice patinaje artístico en la cuesta de la Divina Pastora




Fue un día de enero de hace muchos años, el primer día del año. Pinarejo presentaba un radiante manto blanco de nieve, sobre la cual los copos se ocupaban de echar incesantemente nuevos níveos mantos para ocultar las pisadas y el barro de personas y animales.   Yo era un retraído adolescente que soñaba con amores imposibles al otro lado de las infranqueables fronteras de mi timidez. Amores de esos que leía en los libros que me llenaban el cerebro de fantasías, en las cuales yo era dicharachero y locuaz como ningún otro.  Sin embargo, eran solo eso fantasías de un apocado adolescente vestido de estreno que no tenía la menor posibilidad de resbalar en los deslizantes labios de una muchacha, ni de ser rechazado, porque no tenía el valor para hacerle la propuesta necesaria. No es que fuese un tema que me preocupase en demasía, yo era feliz con mis fantasías invernales, mientras que en el verano disfrutaba de abrazos y besos dados por labios escandinavos o arios que no entendía, ansiosos por disfrutar de adolescentes latinos, todavía más ansiosos.


Era el día de Año Nuevo y mi madre me había puesto de punta en blanco. Un pantalón y una camisa “de vestir” debajo de la cual llevaba una gruesa camiseta de felpa de manga larga, rematando todo con un muy grueso jersey blanco con motivos esquimales. No llevaba mi chaqueta negra de cuero, con la pegatina del Che Guevara, para que se viese que iba de punta en blanco, así que yo más chulo que un ocho bajé por las escaleras de tierra que años atrás cavo mi padre, y que desde su muerte nadie había repasado.  Para quien no lo sepa, donde está ahora el mirador de la Divina Pastora, antes estaba la cueva de Colgajo y unas escaleras por las que se acortaba bastante camino sin necesidad de dar la vuelta por la calle. Bajé un escalón, tal vez dos, nunca sospeche que podría llegar a caerme, pero contra todos mis pronósticos lo hice, y patiné veinte escalones como si en lugar de peldaños se tratase de un tobogán.  Fue tal el resbalón que me pegué, que cuando mi trasero llegó veloz a la calle Cantarranas, mi pantalón y mi jersey habían cambiado de color y los cachetes del culo me ardían tanto como me dolían. 

 Rápido y veloz me levante, mirando a todos lados, escrutando todas las ventanas por si alguien me había visto.  Todas las ventanas estaban cerradas o al menos eso me pareció a mí. Rasqué aliviado mi corazón al convencerme de que tras los cristales nadie estaba.

Subí ahora por donde debía haber bajado, por la calle Divina Pastora, me cambié, herido en mi orgullo, por otra ropa de domingo, que no era nueva, me puse mi chaqueta con la pegatina del Che Guevara, y me fui a la plaza de Pinarejo; pero, ahora por el camino seguro, bajando por la calle buscando bien no resbalar. 

Aparte de mi madre, nadie supo de lo sucedido, pero aquella noche soñé que mi caída era contemplada desde las ventanas de sus casas por las chicas del pueblo, para vergüenza mía, mientras pensando en las chicas, a las que nada dije, sonaban en mi cerebro estos versos de Pablo Neruda:


Mujer, yo hubiera sido tu hijo, por beberte 
la leche de los senos como de un manantial, 
por mirarte y sentirte a mi lado y tenerte 
en la risa de oro y la voz de cristal. 
Por sentirte en mis venas como Dios en los ríos 
y adorarte en los tristes huesos de polvo y cal, 
porque tu ser pasara sin pena al lado mío 
y saliera en la estrofa -limpio de todo mal-. 



Cómo sabría amarte, mujer, cómo sabría 
amarte, amarte como nadie supo jamás! 
Morir y todavía 
amarte más. 
Y todavía 
amarte más 
y más.

Paco Arenas

Pinarejo en el mundo a través de Internet y sus blogueros, Josephine , José Vicente, Kapela y Paco


Parada de autobus Pinarejo


El poder de internet es mucho mayor de lo que nos creemos, la red, especialmente entre la gente joven, ha sustituido a otros medios de comunicación de masas, como la televisión y la radio, lo fácil que resulta acceder desde la aldea más remota del mundo a cualquier página, sin problemas idiomáticos,  las nuevas versiones de navegadores hacen que podamos leer  cualquier información escrita en cualquier idioma del mundo en nuestro propio idioma.
La red nos conecta con personas cercanas y lejanas, conocemos a paisanos que de otro modo no hubiésemos conocido, a pesar de haber nacido en el mismo pueblo.
Actualmente hay, que yo sepa, cuatro blogueros de Pinarejo, José Vicente el más veterano, con su magnífico blog, “El estanque de la memoria”, sus poesías y sus crónicas sobre diversos temas, su forma ingeniosa de tratar el lenguaje y la actualidad, sin olvidar la dedicación a la investigación de nuestra historia como pueblo.  También esta  Josephine, con un edificante blog, muy espontaneo y algo que envidio, su fenomenal manera de hacer crítica literaria, que ya quisiera ser capaz de logra yo, su blog “Lo que llenas mis días”, es el más personal, tal vez el más íntimo y personal, sus comentarios literarios, por muy “caótica que sea como lectora”, según ella,  son buenísimos. También Kapela, con sus blogs "Sueños"  Psicologia retroactiva .   Por último estoy yo, el último llegado a este mundo del blog, o no, ya que anteriormente ya colaboraba en otros colectivos, también intento hablar de Pinarejo, siempre que puedo, aunque no venga a cuento digo algo sobre nuestro pueblo, puedo decir que el nombre de Pinarejo ha salido en muchos medios, algunos importantes como Eco Republicano, Unidad Cívica por la República, Mp3, LqSomos. Son medios republicanos todos, pero algunos con muchísimos lectores diarios, en todos ellos ha salido el nombre de Pinarejo. Tengo dos blogs "España por la República", como su nombre indica busca el objetivo de lograr para España una auténtica democracia, más justa e igualitaria y este blog "Cosas de Pinarejo, Cuenca y Castilla" creado como blog más personal y pinarejero. 

También está en internet Gentes de Pinarejo, grupo abierto en internet, que si bien fue idea mía pertenece a todos los pinarejeros y sirve como un magnifico punto de encuentro de nuestras gentes.

Pero solo con nuestros blogs, en sí mismos, llegamos a todo el mundo,  todos hemos recibido visitas hasta de Madagascar, de la India, de Tailandia y por supuesto de EE.UU. México, Argentina, Francia, Alemania, Australia etc..
Con esta serie de fotomontajes, como todos los míos de libre disposición, he querido rendir homenaje una vez más a Pinarejo, a los dos blogueros pinarejeros y a todo aquel que se anime a llevar el nombre de nuestro pueblo por el mundo, aunque sea a través de la pantalla de un ordenador.

Pinarejo en una valla publicitaria de Argentina

Pinarejo en un centro comercial de Tokio

Mirando al molino

Esperando al autobus, en Berlín


Pinarejo en la tele

Gente de Pinarejo en valla publicitaria

Centro comercial New York city

Geisha bordando un cuadro de Santa Agueda
Pinarejo en 7 dimensiones
Pinarejo es noticia

Pinarejo se promociona en los lugares turísticos 

Todo el mundo se interesa por Pinarejo

Hasta en África se conoce Pinarejo
Mirando el molino de Pinarejo antes de la boda

Pinarejo en Manhattan



Pintando Pinarejo desde el suelo

Pintando Pinarejo con escalera

miércoles, 1 de enero de 2014

El estanque de la memoria, poesía actual.









El mejor y más antiguo  blog de Pinarejo, que de manera magistral lleva mi amigo José Vicente Navarro Rubio  ha cambiado de nombre.
Al igual que me ocurriera a mí, un año después, José Vicente, comienza la andadura de una página en internet dedicada a Pinarejo, el 6 de junio de 2011, yo el 30 de mayo de 2012.  Él anteriormente había tenido una fértil y más que interesante participación en el Foro de Pinarejo, siempre al servicio de los intereses del pueblo que nos vio nacer.  Yo ya venía de la experiencia de dos blogs que nacieron muertos y que nada tenían que ver con Pinarejo.
El blog “Pinarejo, nuestro pueblo”, es sin lugar a dudas el mejor blog dedicado a Pinarejo, jamás hubiese llegado a creer que un pueblo tan pequeño diese para tanto, tuviese tanto jugo, sólo José Vicente ha sido y es capaz de sacárselo sin exprimirlo, justo al contrario, le inyecta a la personalidad de nuestro pueblo, cultura, lirismo, historia, memoria y personalidad que le convierten en un pueblo único en el corazón de La Mancha.
Pero José Vicente, es muy grande y Pinarejo se le queda pequeño -  a pesar de que él ayuda a hacerlo grande – José Vicente, sabe que Pinarejo no es una isla en el inmenso océano, que forma parte de una tierra seca y maltratada, una tierra a la cual le están inyectado un tumor maligno en el corazón de La Mancha, en Villar de Cañas, un tumor que puede significar la muerte de nuestra tierra.  El cementerio nuclear no afecta tan solo a Villar de Cañas.   Afecta a todos los pueblos de alrededor, pude hundir la ganadería y la industria agroalimentaria de la zona, eso lo sabe mi amigo y lucha contra ello con todas sus armas, incluida la poesía.

Pero también Pinarejo está en un país donde la tiranía se ha instalado, donde se ha inyectado el ADN de un anacronismo institucional  que causa dolor y penas, donde hablar de futuro cuesta, siendo el presente  tan negro como el cieno corrupto que conforma la esencia del actual Régimen que gobierna España.
 Él es un patriota, pero un patriota que le importan las personas, no los trapos, un patriotismo machadiano, humano, al cual le duele el sufrimiento de las gentes que pueblan España, que percibe su sufrimiento de manera constante y que está dispuesto a expresarlo de la manera que mejor sabe, a través de sus versos.

Su poesía no es una poesía celeste, que cante ñoñas relaciones de amor insatisfecho, es una poesía que busca romper cadenas, que sabe que poco se consigue suplantando la caridad donde debía existir solidaridad y justicia.  Que las personas no quieren vivir de caridad sino de su trabajo, la caridad humilla, la solidaridad, la justicia y el trabajo ennoblecen y hacer crecer a la persona.  Por mucho que hay quien utiliza la caridad de forma noble, hay más quienes la utilizan para lavar su conciencia dando el mendrugo un mendrugo de pan cuando acaban de robarles el pan entero. No quiere mi amigo, ni yo, ese mundo arcaico de misa y rosario, de “sienta en Navidad un pobre en tu mesa” del franquismo. O el galdosiano de dar limosna a los pobres para “ganarse un rinconcito en el cielo”.


Es por ello, creo yo, ese cambio de nombre, “El estanque de la memoria, poesía actual”.  Un estanque en el cual están nuestros recuerdos, nuestro pueblo, Pinarejo, pero en el cual junto con su belleza y añoranzas, como en todos los estanques se encuentra el cieno corrupto, pero también la vida y la esperanza y la poesía actual y comprometida con el que sufre pero también con el que sueña y lucha por un estanque mejor, por un mundo mejor, más justo y solidario.



POESÍA: PINAREJO, EL PUEBLO DE MIS RECUERDOS



No quiero del pueblo de mis recuerdos,
del pueblo que se abre en mi vista,
olvidar su forma de vida.

No quiero
que llegado ese momento
en que uno se comienza a convertir en pájaro herido por la vida
vuele de mi ser
todo aquello que atesoró como si fuera una laboriosa hormiga.

Del pueblo de mis recuerdos
cabe en ese corazón y alma mía
todo lo que aprendí y me enseñaron
y todo lo que al dictado copié con esa computadora tan primitiva
que en los lóbulos temporales
me funcionaba de una forma muy efectiva.

Del pueblo que se abre en mi vida
todo lo que tuvo sentido
forma parte de un libro de historia antigua
pues ya poco queda de aquellos juegos, amigos y familia.

Me revelo a olvidar
                         aquellas
                                  sus formas
                                                  de vida
pues de ellas he sido sujeto activo y paciente
y con ellas construí mis propias teorías,
entre ellas todas aquellas que me han servido como inspiración y musa
en esto de escribir poesías.

Autor: José Vte. Navarro Rubio 
Fuente: El estanque de la memoria: Poesía actual
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