miércoles, 19 de enero de 2022

Reseña de «Águeda y el secreto de su mano zurda», escrita por José Manuel Parreño Collado (filólogo)

 



Reseña de «Águeda y el secreto de su mano zurda», escrita por José Manuel Parreño Collado (filólogo)

Son muchos los motivos para alabar la obra de mi amigo Paco Arenas titulada «Águeda y el secreto de su mano zurda».

Son muchos los motivos por los que quien suscribe la presente, filólogo de vocación, recomienda esta obra. Intentaré resumirlos lo más posible para no aburrir al personal, dada la pesadez que lleva implícita mi profesión.

En primer lugar, el conocimiento geográfico de nuestro querido amigo y su manera de exponerlo es una delicia. Para quienes tenemos orígenes conquenses, nos calma la morriña y nos hace sentir allá sin necesidad de un viaje físico. Para quienes no conocen presencialmente la Mancha conquense, la verán como si allí estuvieran al leer estas páginas.

En segundo lugar, el dominio del lenguaje manchego y de la época cervantina. Eso denota un bagaje cultural inmenso y un amor por Cervantes que no tiene parangón. Quizás solo podría comparar mi sensación al respecto con aquella ocasión en que, en un tren entre Barcelona y Gerona, escuché a un matrimonio uruguayo hablando en ladino o judeoespañol.

En tercer lugar, el dominio de los ritmos narrativos es increíble. Los relatos entrelazados demuestran una técnica genial. Julia Kristeva, teórica de la literatura, habla del concepto de «intertextualidad» como «relación de reciprocidad y dependencia entre diferentes textos/autores, de modo que varios textos sirven de base para uno nuevo y así sucesivamente». Ese juego entre diferentes textos, propios del autor y de otros escritores, hacen de la obra, en mi opinión, algo muy digno de estudiarse a alto nivel.

En último lugar, acudiré al tópico que engloba todo lo anterior. No me gusta usar estas expresiones que son tan habituales: la obra me sumerge en la época, en el mundo geográfico manchego. Pero es que es, como buen tópico, la realidad. Igual que mantenemos varios ritmos o relatos a la vez, leemos y pensamos que estamos en pleno siglo XVII, que somos parte de esas aventuras. Por eso no he podido remediar ilustrar la fotografía con dos pedacitos de metal de esa época.

Debo recomendar y recomiendo, cual Suárez, esta magnífica obra a toda aquella persona que aprecie la buena literatura, el humor, el amor, el buen yantar manchego, las pinceladas geográficas magistrales, la lengua castellana de verdad de la buena.

 

José Manuel Parreño Collado

domingo, 16 de enero de 2022

Entrevistas En la CADENA SER

 

En la Cadena ser hasta el momento me han realizado cuatro entrevistas, tres de ellas en la Cadena Ser de Cuenca, a cargo de Paco Auñón, y la primera en Radio Castilla-La Mancha Cadena SER.  A continuación están los enlaces para escucharlas y leerlas:


Entrevista en la Cadena SER 4 de enero de 2022



Para ESCUCHAR y LEER la Entrevista PINCHA AQUÍ




Entrevista CADENA SER 9 de diciembre de 2019


Para ESCUCHAR y LEER la Entrevista PINCHA AQUÍ





Entrevista CADENA SER  26 de octubre de 2018




Para ESCUCHAR y LEER la Entrevista PINCHA AQUÍ




Entrevista en La cadena SER Castilla-La Mancha



Para ESCUCHAR y LEER la Entrevista PINCHA AQUÍ






jueves, 6 de enero de 2022

Padre nuestro, que dicen que estás en los cielos

 




Padre nuestro, que dicen que estás en los cielos,

no te olvides del pan de los pobres,

baja a la tierra y reparte las migajas de los avariciosos.

 

El pan nuestro de cada día,

 que no nos falte hoy,

 ni mañana ni nunca,

no nos dejes caer en la tentación de negar el pan

y dejar que se ahoguen en el mar las risas de los hambrientos.

 

Padre nuestro, que dicen que estás en los cielos,

no te olvides del pan,

 del pan sagrado pan de los pobres,

baja a la tierra

y haz que no sea nunca motivo de especulación de los poderosos,

no permitas que quienes huyen de la guerra

sean motivo de disputa electoral por parte de los miserables.

 

Padre nuestro, que dicen que estás en los cielos,

 camina de la mano del quien ve tu rostro en el pan que no pude comer,

 y que le quitan de la boca de sus hijos sin probarlo.

 

 Padre nuestro, que dicen que estás en los cielos.

El pan, siempre el pan, solo el pan;

 aunque, dijiste:

«no solo de pan vive el hombre».

 Son muchos quienes mueren

 todos los días por no poder comerlo.

 

Padre nuestro, que dicen que estás en los cielos,

 baja a la tierra,

 y echa a los ladrones del templo,

a los ladrones de los palacios,

 porque el pan,

siempre el pan,

 no debería faltar a nadie.

El pan es más importante que los juguetes

olvidados en las estanterías

llenándose de polvo sin que nadie les haga caso...,

como tú no,

 que te olvidas del hambre de los pobres.

 

El pan, que no les falte el pan,

 ni la risa, ni la alegría,

sean de la raza que sean,

del continente, nación o religión.

Haya pan para todas las gargantas

Y sobra hipocresía en todos los corazones,

incluido el mío.

 El pan nuestro de cada día,

fruto de la vida y del trabajo del hombre,

que nos les falte de hoy, ni mañana ni nunca,

menos a quienes los trabajan y no lo comen.

Padre nuestro, que dicen que estás en los cielos...

 

Paco Arenas (un hipócrita más)

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