domingo, 29 de diciembre de 2013

Almanaque de Pinarejo para 2014



Dedicado a mis paisanos de Pinarejo, deseándoles de todo corazón un prospero y feliz 2014, os dejo este calendario que espero que os guste. Con las fiestas de Pinarejo destacadas en rojo.

domingo, 22 de diciembre de 2013

POESÍA: MANTECADOS MANCHEGOS CON VINO BLANCO Y MANTECA

Me he pasado por el blog de José Vicente y me ha impresionado la facilidad de como explica esta receta, además en forma de poesía, manda güevos

 



Comienza esta receta con que hay que batir
600 gramos de manteca
hasta dejarla esponjosa y fácil de añadir
un cuarto de vino blanco
y poco a poco un kilo y medio de harina del país
para así
trabajarla sobre la mesa
y que pueda recibir
una buena paliza de golpes difíciles de asumir.

Después viene extender la masa
con ayuda de un rodillo para así
con un vaso boca abajo cortar la masa
y dejarla durante una noche que le dé el relente
para al fin en un horno a fuego fuerte cocer
y queda, solo queda, la receta se terminó de escribir
añadir azúcar glass y servir.

Autor: José Vte. Navarro Rubio

Respuesta a José Vicente Navarro Rubio sobre una postal que muestre el dolor que producen las concertinas

Las espinas de Jesús y las concertinas


“Me dice mi amigo José Vicente:


"Estimado amigo, te escribo para decirte  que en estas navidades que entran, deberíamos, todos aquellos que sentimos vergüenza, alzarnos contra esa medida tomada por los dos últimos gobiernos de España en lo que se refiere a colocar en las vallas de entrada al territorio nacional cuchillas, para que se desuellen en ella los seres humanos que solo buscan un poco de pan y las miserias de nuestra hipotética riqueza.

Esta medida tan poco cristiana y tan propia de intelectos, sacados de las calderas del infierno, me recuerda a las tomadas por los nazis en  los campos de concentración durante la Segunda Guerra Mundial. Igual da como forma de aniquilamiento que el instrumento en uso sea el gas, el tiro en la nuca, o las cuchillas. Los principios son los mismos: causar dolor y si se puede la muerte. Creo que este disparate es un verdadero atentado contra la humanidad y más  a sabiendas de que las cuchillas pueden llegar a matar. Por ello, tú que eres un artista, podrías, como regalo de reyes fabricar en tu blog una valla que en vez de cuchillas tuvieran escaleras que llevaran a regalos de reyes magos y deseos. Te dejo. Tu imaginación es grande. Ese sería para estas navidades el regalo de reyes que te pido. Sería una buena postal para felicitar las navidades. “


Respuesta:

No soy capaz de expresar con palabras el dolor que deben sentir esas personas que desesperadas se desangran por criminales decisiones. Utilizas bien la palabra desollar, pues es eso lo que provocan en esas personas que llegan de África, el  desollamiento de humanos.   Practica que en la antigüedad era usada como método de tortura o asesinato, dependía de la cantidad de piel que se arrancase o de la sangre que se derramase.  Esa cruel práctica estaba en los manuales de la Inquisición, que nada tenía de santa y sí mucho de criminal y parecía desterrada de los manuales de los crímenes contra la humanidad modernos, desgraciadamente como podemos comprobar prácticas que forman parte de los tiempos oscuros de nuestra historia regresan de la mano de personas que supuestamente se hacen llamar cristianos, personas de rosarios y misas dominicales, pero que no tienen ni conciencia ni como cristianos ni mucho menos como personas. 
No es solo en la Navidad, debemos sentir vergüenza o alzarnos contra medidas que como muy bien dices parecen sacadas  de las calderas del infierno que recuerdan las llevadas a cabo por los nazis en los campos  de concentración,  sino todos los días de nuestra vida y contra todas esas medidas que nos llevan a tiempos pretéritos de tan malas como criminales prácticas.

La desesperación no puede  eliminarse con criminales cuchillas.  No soy capaz de añadir nada a lo dicho por  ti. Posiblemente quien se dice cristiano y mantiene esas concertinas deberían leer un poco el Nuevo Testamento y luego decir si  realmente es cristiano.  Porque en mi opinión, como en la tuya,  sirve al diablo, al peor de ellos, al más criminal, al dinero.  Pero no podemos pedirles ni caridad cristiana ni mucho menos humana, si cuando hipócritamente van al funeral de uno de los mayores luchadores por la justicia, lo único que les inspira tan gran perdida, el “bonito momento de estar en el estadio donde gano la Roja el mundial”.  Debería haberse levantado Mandela de su féretro y con un látigo de fuego haber expulsado a todos aquellos representantes de los “Mercados” del templo, a todos aquellos que están provocando en sus pueblos desmanes contra los que él lucho.

Espero que el montaje te sirva, a mí me ha dolido hacerlo, me ha transmitido el dolor y la desesperación de esas personas, del mismo modo que transmite dolor Jesús en la cruz. Sería bueno que esas personas que se dicen cristianos fuesen capaces de percibir lo que yo he querido decir con este montaje y lo que también expresas tú con tus poesías.

Tu amigo.

Paco Arenas

sábado, 21 de diciembre de 2013

Obrero despedido, rabia abonada - Poesía



Busco el cálido sol de luces prisioneras,
Camino pisando suelo hostil, resbaladizo y frío,
Sé que me están esperando sonrientes,
Aunque finjan al verme entrar.
Me tienden la mano, ¿sabes por qué te hemos citado?
¿Cómo estás, va todo bien? Preguntan hipócritamente.
Les miro fijamente, sonrió  tristemente.


Sé lo que me espera y ya me duelen
Las esquirlas de las palabras no dichas.
El frío mármol lo noto ahora quebradizo,
Mis piernas notan el barro bajo mis plantas,
Unos papeles y un cheque me esperan.
Sobran las hipócritas palabras,
Las falsas manos de amistad que me tienden.


Noto la congoja, la angustia…
Pienso en mis hijos, pienso en mi esposa,
Las lágrimas luchan por salir de mis ojos,
Pero el orgullo lo impide, no les daré el gusto,
Aunque mi corazón sea devorado
Por las criminales garras de los “mercados”,
Asesinos, reyes, políticos y banqueros…


Quisiera estar muerto como frío espejo,
Para no ver las grietas del silencio,
Que torturan mi mente sin consuelo.
Frente a la noche con rabia me sublevo,
Caminando por las ciudades engalanadas,
vestidas de Navidad y falsa felicidad.
La tristeza transformo el asfalto en rabia,
Y la rabia en adoquines.


Frente a la noche me sublevo,
Mis cuencas no siente el reflejo
De las luces navideñas,
Mis labios no ríen, ni mis ojos lloran,
El asfalto transformo mi risa en enojo.
No han creado un parado,
¡Se equivocan!  han abonado la rabia.


Aprieto mi puño con rabia,
Siento la sangre brotando de mis palmas…
Mis labios están secos,
No me inclino ni ante la fuente,
¿Soy un obrero parado…?
¡Se equivocan!, no he de parar
Hasta que sean ellos quienes derramen lágrimas.


Poema incluido en el libro :

Las abarcas del campesino analfabeto que soñó ser poeta


                                  

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Cosas de Pinarejo desde José Vicente a las exquisitas magdalenas de Pinarejo con un relaxing cup de café con leche in the plaza mayor de Pinarejo


Cuadro de Pinarejo, propiedad de José Vicente
En Pinarejo podemos presumir de tener un poeta que es capaz de sacar el sagrado vino de la poesía hasta del sarmiento más seco. Es tal su habilidad para hilvanar versos, tal su capacidad de trabajo que un día sí y otro también me asombra y maravilla.  su nombre es José Vicente Navarro Rubio, y tiene  el mejor blog de Pinarejo.  "Pinarejo el mejor pueblo"

No solo sobresale por su capacidad poética, sino también intelectual y lo que para mí tiene mucho más valor, su sensibilidad social, preocupado por lo que sucede a su alrededor, a los más desfavorecidos, sus poesías o comentarios van en no pocas ocasiones en ese sentido.  También como buen patriota, de los de verdad - no de esos patriotas de trapo que se envuelven en una bandera para traicionar, tiranizar  o robar a los ciudadanos -  le preocupa lo que sucede en España, pero también en el mundo, más las personas que las fronteras o trapos.

Su mente es inquieta y sus dedos ágiles y descargar sobre ellos su sensibilidad, inteligencia e ingenio sin piedad sobre el teclado.  A él en cierta medida le debo el volver a escribir, aunque nunca lo hubiese dejado, pero él me dio el empujón que necesitaba para decidirme  a hacer de mis sueños adolescentes mi afición otoñal.    


Tiene mi amigo, José Vicente Navarro Rubio, que ese es su nombre, una gran capacidad imaginativa y busca siempre la forma de potenciar las magníficas cualidades de nuestro pueblo.      Sabe que con un poco de imaginación se puede recuperar la ilusión y el trabajo en esa tierra que tanto queremos.      Con su imaginación hemos conseguido en Pinarejo lanzar un transbordador espacial, el Carburo IIº,  que si bien aterrizo en los aledaños de la Casa Blanca, fue todo un éxito, es algo que nadie nos puede negar.











También él fue el impulsor del famoso aeropuerto de Pinarejo, que acaparo portadas del mundo entero, con un tráfico similar al archiconocido aeropuerto de Castellón, y a pesar de tener un coste de  cero euros, ha conseguido igualar en número de vuelos al de la capital de La Plana y casi igualar al de Ciudad Real y Huesca.




No conforme, pese a mis reservas, fue también el impulsor principal del campo de Golf de Pinarejo, donde por cierto no se admiten golfos de traje y corbata, que ya se sabe, que esas prendas o se las pone uno para ir a una boda, una comunión o para dar confianza y robarte la cartera.





No contento,  fue quien tuvo la genial idea de presentar la candidatura olímpica de Pinarejo2020, si fue él, yo simplemente me limite a diseñar los carteles.  Es cierto que partíamos con muchas más posibilidades que Madrid, a pesar de no habernos gastado ni un “rial”.  A pesar de ello a última hora y por presiones del Estado hubimos de retirar nuestra candidatura,  y dejar que la Botella hiciese el ridículo junto con toda la corte parasitaria que le acompaño a Buenos Aires.



Por último José Vicente lanza otra iniciativa, mucho más seria que la de tomar  un relajante café con leche en la Plaza Mayor de Madrid, porque para qué nos vamos a hablar en “inglaterro” si tenemos la lengua más hermosa y rica del mundo, el castellano.   Otra cosa es que hagamos publicidad en inglés o alemán para vender a los turistas, pero eso sí dejando claro que somos manchegos hasta la medula, con Don Quijote y Sancho, que para eso son nuestros y venden mucho.  









Eso sí, si debemos tomar un relaxing cup in the plaza mayor de Pinarejo, que sea con unas buenísimas magdalenas de las que hace Félix en la tahona de Pinarejo, como diría el anuncio de Calsber, posiblemente las mejores magdalenas del mundo. 
Algo que no son pocos quienes dan fe de ello:


El Amo Y El Mozo (Jose Luis Perales)

Arando con mulas(Amado Valencia)

El vino canta y el amo canta 
el mozo se va a la siembra. 
El vino canta y el amo canta 
el mozo se va a la siembra. 
El amo mira las nubes 
el mozo mira la tierra 
y el mozo recorre el surco 
y el amo la carretera. 

Con las primeras luces del alba 
el mozo deja la cama. 
Con las primeras luces del alba 
el mozo deja la cama. 
Al amo le duele el cuerpo 
al mozo le duele el alma. 
Saluda el mozo a la lluvia 
el amo le da la espalda. 

Lo puedes ver 
llevando sobre sus hombros la tristeza, 
marchito su corazón 
y el sol sobre su cabeza, 
testigo de su pobreza. 

El vino canta y el amo canta 
el mozo se va a la siega. 
El vino canta y el amo canta 
el mozo se va a la siega. 
El amo recorre el mundo 
el mozo araña la tierra 
y el mozo recorre el surco 
y el amo la carretera. 

Pasó la siembra pasó la siega 
el mozo se va a la trilla. 
Pasó la siembra, pasó la siega 
el mozo se va a la trilla. 
El amo recoge el trigo 
el mozo trigo y negrillas 
y el mozo marchó a su casa 
y el amo marchó a su villa. 

Lo puedes ver 
llevando sobre sus hombros la tristeza, 
marchito su corazón 
y el sol sobre su cabeza, 
testigo de su pobreza. 

Lo puedes ver 
llevando sobre sus hombros la tristeza, 
marchito su corazón 
y el sol sobre su cabeza, 
testigo de su pobreza.


Para escuchar la canción: pulsa aquí

lunes, 16 de diciembre de 2013

El día que nací yo



Cuando mi madre se quedó embarazada, por octava vez de mi padre, no se lo podían creer. Ya no estaban en edad de tener hijos, llevaban nueve años dale que te pego sin quedarse embarazada. Por aquellos lejanos tiempos no existían medios anticonceptivos, ni tampoco televisión.  Así que, cuando se le retiró la regla a causa del embarazo, pensaron que el río bajaba seco; pero no.   La Vicenta, comenzó a engordar, y allá a mediados de Diciembre este cabezón, el último de la fila, dijo:
     Aquí estoy yo.

El día que nací yo, no sé si nevaba, o llovía, dicen que de todo hubo ese día, agua, nieve y aguanieve, lo cierto es, según  cuentan, hacía un frio de tres pares….  Sin embargo, yo, que nunca fui valiente; pero sí muy inconsciente, así sigo,  y sobre todo cabezón, me dio por salir. Con lo calentito que estaba en el vientre de la Vicenta, debería haberme esperado al mes de abril, que es mi mes favorito, pero en ese caso habría sido más largo el embarazo que el de una burra, que es de once meses, y no era cuestión, que había que hacer los chorizos y la matanza, coger la aceituna y preparar la boda de mi hermana Dolores.   Así, cual Indiana Jones, llegó Paco Jones, dando guerra. Menos mal que el tan Indiana, no se llamaba Paco, sino…

Mi nacimiento vino precedido de la polémica: ya eran siete los que había parido la Vicenta, cinco muchachas y  dos muchachos, y, a sus 48 años, una de mis hermanas, la Dolores, a sus 26 años  estaba a punto de casarse con Victorio Romero; y,  la segunda, la Felipa,  andaba con novio, José Melero.

     Solo falta que sea una chiquilla, como sea otra chiquilla no la vamos a querer. – Regañaban, mis futuras hermanas.

Pero no, que de algo me enteraría yo, si no tenía colilla, por si acaso me la implante, no fuese a ser que no me quisiesen.  Además, fui muy pronto tío, pero tío, tío, que diez meses después, mi hermana Dolores, que se casó doce días después de nacer yo, el día de los Santos Inocentes, dio a luz una preciosa chiquilla, así que sin saber todavía andar, ya era todo tío… ¡Toma Ya!

En mi casa no eran de mucho cristianar, así que no pusieron mucho interés en comunicarle el acontecimiento al cura de los capones, y por lo que pudiese pasar, lo comunicaron un día después, diciendo que había nacido ese día, por lo cual según la partida de nacimiento nací el 16 de diciembre y según la partida bautismal el 17 de diciembre. Así que el 28 de diciembre, día de Los Santos Inocentes, hubo cuatro celebraciones, boda de mi hermana Dolores, cumpleaños y onomástica de mi hermana Inocenta y bautizo de este menda, que según cuentan, yo no me acuerdo, me comí la sal que me dio el cura en la pila bautismal, y eso que no soy muy salado.

Tocó la cuestión del nombre, una tía, hermana de mi padre se llamaba Francisca, murió antes de yo nacer, por eso no tuve el placer de conocerle, que a su vez tenía un tío, que se llamaba Francisco, hermano de mi abuelo Lorenzo. Francisco fue el abuelo de Isidoro Pérez, El Correo. Todas las cartas estaban destinadas a que me llamase Francisco, pero por entonces, en mi casa no estaba bien visto, llamándose el dictador también Francisco. Sin embargo mi padre, que quería mucho a su hermana, dijo que bueno, que en lugar de Francisco, bien me podía llamar Paco.  Y así fue, como siempre fui Paco, desde nacimiento, hasta el punto que incluso cuando debo dar mi nombre en estamentos oficiales, siempre digo Paco, otra cosa es lo que el funcionario escriba.

Han pasado ya muchos años, he ido dejando en el camino multitud de Pacos, y a pesar de los palos recibidos, todavía miro el futuro con una sonrisa, intentando decir siempre lo que pienso, aunque de cada dos palabras me equivoque en tres; pero que le vamos a hacer. Así que en el día de hoy, me felicito a mí mismo y me digo:

¡Paco´s Feliz Cumpleaños!


Deseando a quien me quiera bien, que lo vea…eso sí, en buen estado de salud.

sábado, 14 de diciembre de 2013

El niño Jesús desahuciado. ¿ un cuento de Navidad o…una triste realidad?


Cuentan que hace mucho tiempo, o tal vez  tal vez hace unos segundos, un  joven carpintero de nombre José y  María, su joven compañera.  Tuvieron la osadía la osadía de pedir un préstamo a los usureros prestamistas en  su lejana tierra - tal vez tan lejana como el mismo rellano de la escalera, una legua, cien leguas o un millón de leguas -   para comprarse una casa junto a la carpintería donde trabajaba de manera magistral la madera de cedro libanes, haya germánica o tal vez olivo andaluz.  
La joven pareja contaban con la habilidad de las manos de José y el buen hacer de María, la carpintería no funcionaba mal y María sabía aprovechar hábilmente hasta el último denario o tal vez céntimo de euro.     El usurero como todos los usureros y prestamistas vivía de prestar una y recibir dos,  que es un modo legal de robar, en el antiguo Imperio de Roma y en el pérfido y moderno  Imperio de los Mercados.

viernes, 6 de diciembre de 2013

Roscos de vino al horno


Ingredientes:

2 vasos de vino blanco
2 vasos de aceite
4 gaseosas de papelillo o 2 sobre de levadura
200 grs azúcar
700 grs, harina, más o menos.
una cascara de limón.
Instrucciones:

Más o menos el proceso parecido a los aguardentados, ponemos la harina en forma de volcán en un bol que aguante el aceite caliente.  Freímos el aceite con una cascara de limón hasta que esta comience a dorarse y el aceite a quemarse, echar el aceite poco a poco con mucho cuidado, lo que hay que escaldar es la harina.

Pondremos la harina en un bol haremos un hueco en el centro calentamos el aceite y echamos el aceite bien caliente en el hueco   y lo mezclamos con la harina. Echamos los papelillos de gaseosa bien mezclados la  levadura.  Después de hacer la masa la dejamos reposar como mínimo media hora.   La masa debe quedar lo suficiente dura como para que se pueda trabajar y hacer como rosquilletas que uniremos por las puntas.  Unos minutos antes de meterlos en el horno encendemos el horno y lo ponemos a 180º, cuando estén dorados los sacaremos y los iremos pasando por azúcar.

Receta relacionada : Aguardentados manchegos

martes, 3 de diciembre de 2013

14 claves para comprender mejor "'El Quijote'

14 claves para comprender mejor "'El Quijote'


"El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de La Macha" de Miguel de Servantes Saavedra, es una novela escrita por el español Miguel de Cervantes Saavedra. Publicada su primera parte con el título de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha a comienzos de 1605, es una de las obras más destacadas de la literatura española y la literatura universal, y una de las más traducidas. En 1615 aparecería la segunda parte del Quijote de Cervantes con el título de El ingenioso caballero don Quijote de la Mancha.(Siglo de Oro de la literatura española. Novela renacentista. Género literario: novela de caballerías). 
Aquí, en éste post, veremos 14 claves para descubrir su importancia.
 

Don Quijote de la Mancha


                   ¿Por qué es tan especial esta obra? ¿Qué misterios se esconden tras ella y qué anécdotas acompañaron su publicación? Veamos 14 tips literarios: 

1.- El 16 de enero de 1605 se imprimió por primera vez El ingenioso hidalgo Don Quixote de la Mancha. Los lectores compraban el libro en pliegos y tenían que encuadernárselo. 

2.- No existe un retrato de Cervantes. Ninguno de los que existen es fiable, ni siquiera el que preside el salón de la Real Academia de la Lengua. 

3.- Miguel de Cervantes llevaba 20 años sin publicar y era un hombre maduro cuando salió la primera parte de "El Quijote": tenía casi 58 años, en aquella época, una edad avanzada. 

4.- Cervantes murió el mismo día que Shakespeare: el 23 de abril de 1616. Aunque técnicamente no fue el mismo día, ya que Inglaterra y España usaban, por aquel entonces, distintos calendarios. 

5.- En 1614, un año antes de que apareciera la segunda parte de "El Quijote", se publicó su continuación apócrifa: "El Quijote" de Avellaneda. No se sabe mucho sobre su autor, pero su novela provocó que se acelerara la aparición de la segunda parte escrita por Cervantes, en la que critica varias veces al apócrifo. 

6.- En "El Quijote" la gastronomía es un tema muy importante: se han encontrado hasta 150 “recetas”. Don Quijote y Sancho comían lo que se acostumbraba a comer en el siglo XVII español: pan con queso y vino; bellotas y avellanas; vaca y carnero; cebollas y ajos; además de tocino (comerlo demostraba que se era cristiano desde hacía muchos años). 

7.- La España de la época estaba pasando de una época de grandeza imperial a otra de decadencia: en el siglo XVII había crisis política, económica, militar y espiritual. 

8.- Don Quijote pertenecía a las clases privilegiadas, pero estaba en el escalón más bajo de la nobleza: era hidalgo. Como tal, tenía algunos privilegios y por ello podía presumir de honor, aunque a la hora de la verdad los hidalgos tuvieran un nivel de vida muy modesto, en ocasiones muy próximo a la pobreza. 

9.- "El Quijote" tuvo un éxito inmediato y extraordinario. Muchos ejemplares se enviaron a las Indias: nunca hasta entonces se había dado un caso semejante. La novela tardó muy poco en ser traducida a otros idiomas: a los dos años al inglés, a los nueve al francés... hasta llegar a los 50 idiomas, entre ellos el gaélico, el javanés y el tibetano. 

10.- "El Quijote" se ha trasladado a la pintura, al cine, al teatro y al mundo de la música. Después de la Biblia, el Corán y las obras completas de Lenin, no hay otro libro en el mundo tantas veces editado, traducido y comentado. 

11.- En su momento, "El Quijote" sólo fue entendido como una obra cómica: sólo a partir del Romanticismo se le reconoció un valor más allá de las risas. 

12.- "El Quijote" es tan importante porque, entre otras cosas, supone el nacimiento de lo que actualmente entendemos como "novela". 

13.- Merece la pena leer "El Quijote" porque Cervantes crea personajes autónomos, mezclando ficción y realidad y proyectando sobre el texto las grandes pasiones de la vida humana como el amor, la libertad, la solidaridad y el respeto. 

14.- La principal lección que nos enseña "El Quijote" es que es más importante la constancia, el valor, el sueño y el esfuerzo que alcanzar el éxito. 

Fuente Taringa

Para decargarlo pincha aquí

jueves, 28 de noviembre de 2013

Esperando la lluvia, soñando con la libertad


En estos lluviosos días de otoño recuerdo a mí padre, su alegría al ver que por fin llovía y su esfuerzo sería regado con el agua de la vida.  Le recuerdo todas las mañanas abriendo la puerta, incluso antes de echar los troncos de encina, cepa u oliva al fuego y prender la lumbre, abrir la puerta de la calle y mira esperanzado al cielo, buscando una nube que anunciase lluvia, sin encontrarla en la mayoría de los casos.
-          Malo, está raso. – Decía al comprobar que el negro cielo de antes del amanecer lucia su esplendoroso manto negro de estrellas.    
No es que mi padre no supiese apreciar la belleza de las estrellas en la noche, que disfrutaba con ellas, recuerdo señalarme y enseñarme las constelaciones:
-          Mira esa es el  "Aguador", esa otra  Aries, aquella creo le llaman  Pegaso o algo así…  
Yo al final siempre terminaba quedándome con aquellas que estaban todo el año, como la Osa mayor, la Osa menor y Escorpio y también con Venus, el Lucero del Alba, su prematura muerte provoco que ya nadie me hablase de las estrellas, aunque siempre al mirar el cielo buscase e intentase recordar aquellas que él me enseñase.  Si mi padre sabía admirar la belleza de los cielos estrellados de Pinarejo, de Castilla, pero mi padre sabía que si no llovía las semillas de trigo, cebada o centeno que había esparcido por la tierra seca de La Mancha no germinarían y eso nunca podía ser bueno. Los campesinos eran muy vulnerables a los caprichos del oraje. Los años malos, eran los que no llovía, pues sin lluvia no había cosecha y sin cosecha no había pan ni comida para los animales…
Después de este otoño seco, sin lluvias, esta mañana ha amanecido lloviendo y yo me     he    sentido como aquel chiquillo que escuchaba a su padre hablar de las estrellas y de la lluvia dadora de vida y esperanza y tras los cristales empañados de lluvia he disfrutado como disfrutaba mi padre cada mañana cuando al abrir la puerta en lugar de decir “está raso” cerraba la puerta y frotándose las manos con alegría comenzaba a echar la lumbre, soñando con otra lluvia que no llego a disfrutar y con la que soñó toda su vida, la lluvia de la libertad, libertad con la que todavía hoy estamos soñando, pues la libertad es para las personas como la lluvia para el campo, vida.

           

martes, 26 de noviembre de 2013

LA VIDA DE LAZARILLO DE TORMES (Índice) y PDF



LA VIDA DEL LAZARILLO DE TORMES Y DE SUS FORTUNAS Y ADVERSIDADES
Autor desconocido. Edición de Burgos, 1554. Interpolaciones de la edición de Alcalá, 1554.




El lazarillo de Tormes posiblemente sea el libro que más veces he leído y uno de los tres que más he disfrutado,  los otros dos: El Quijote  y la Tesis de Nancy.    Por otra parte es una auténtica joya de la literatura castellana.
Es considerada precursora de la novela picaresca por elementos como el realismo, la narración en primera persona, la estructura itinerante, el servicio a varios amos y la ideología moralizante y pesimista.
Lazarillo de Tormes es un esbozo irónico y despiadado de la sociedad del momento, de la que se muestran sus vicios y actitudes hipócritas, sobre todo las de los clérigos y religiosos. Hay diferentes hipótesis sobre su autoría. Probablemente el autor fue simpatizante de las ideas erasmistas. Esto motivó que la Inquisición la prohibiera y que, más tarde, permitiera su publicación, una vez expurgada. La obra no volvió a ser publicada íntegramente hasta el siglo XIX.

Espero que la decisión de ponerla en este blog dedicado a Pinarejo y Castilla, sirva para que algunos lo lean por primera vez,  segunda o tercera y disfruten tanto como yo he disfrutado cada una de las veces.


  • Tratado PrimeroCuenta Lázaro su vida,
    y cuyo hijo fue
  • Tratado Segundo: Como Lázaro se asentó con un clérigo,
    y de las cosas que con él pasó
  • Tratado TerceroComo Lázaro se asentó con un escudero,
    y de lo que le acaeció con él
  • Tratado CuartoComo Lázaro se asentó con un fraile de la Merced,
    y de lo que le acaeció con él
  • Tratado QuintoComo Lázaro se asentó con un buldero,
    y de las cosas que con él paso
  • Tratado sexto:Como Lázaro se asentó con un capellán,
    y lo que con él pasó.
  • Tratado Séptimo
  • Como Lazaro se asentó con un alguacil,
    y de lo que le acaeció con él
  • Para descargar versión PDF pincha aqui
NOTA: este texto ha sido digitalizado por Denis Roland Jurado Diaz quién autoriza al lector a utilizarlo libremente, siempre que no sea para fines comerciales, indicando claramente la procedencia del mismo.
http://www.arrakis.es/~roland/circulo_literario/lazar00.htm

LA VIDA DE LAZARILLO DE TORMES ( Tratado Séptimo)

Tratado Séptimo
Como Lazaro se asento con un alguacil, y de lo que le acaeció con él
Despedido del capellán, asente por hombre de justicia con un alguacil, mas muy poco viví con él, por parecerme oficio peligroso; mayormente, que una noche nos corrieron a mí y a mi amo a pedradas y a palos unos retraídos, y a mi amo, que espero, trataron mal, mas a mi no me alcanzaron. Con esto renegué del trato.

Y pensando en que modo de vivir haría mi asiento por tener descanso y ganar algo para la vejez, quiso Dios alumbrarme y ponerme en camino y manera provechosa; y con favor que tuve de amigos y señores, todos mis trabajos y fatigas hasta entonces pasados fueron pagados con alcanzar lo que procure, que fue un oficio real, viendo que no hay nadie que medre sino los que le tienen; en el cual el día de hoy vivo y resido a servicio de Dios y de vuestra merced.
Y es que tengo cargo de pregonar los vinos que en esta ciudad se venden, y en almonedas y cosas perdidas, acompañar los que padecen persecuciones por justicia y declarar a voces sus delitos: pregonero, hablando en buen romance, en el cual oficio un día que ahorcábamos un apañador en Toledo y llevaba una buena soga de esparto, conocí y caí en la cuenta de la sentencia que aquel mi ciego amo había dicho en Escalona, y me arrepentí del mal pago que le di por lo mucho que me enseno, que, después de Dios, el me dio industria para llegar al estado que ahora esto.
Hame sucedido tan bien, yo le he usado tan fácilmente, que casi todas las cosas al oficio tocantes pasan por mi mano: tanto que en toda la ciudad el que ha de echar vino a vender o algo, si Lázaro de Tormes no entiende en ello, hacen cuenta de no sacar provecho.
En este tiempo, viendo mi habilidad y buen vivir, teniendo noticia de mi persona el señor arcipreste de Sant Salvador, mi señor, y servidor y amigo de vuestra merced, porque le pregonaba sus vinos, procuro casarme con una criada suya; y visto por mí que de tal persona no podía venir sino bien y favor, acorde de lo hacer.
Y así me case con ella, y hasta agora no estoy arrepentido; porque, allende de ser buena hija y diligente, servicial, tengo en mi señor arcipreste todo favor y ayuda. Y siempre en el ano le da en veces al pie de una carga de trigo, por las Pascuas su carne, y cuando el par de los bodigos, las calzas viejas que deja; e hizonos alquilar una casilla par de la suya. Los domingos y fiestas casi todas las comíamos en su casa. Mas malas lenguas, que nunca faltaron ni faltaran, no nos dejan vivir, diciendo no sé que, y si sé que, de que veen a mi mujer irle a hacer la cama y guisalle de comer. Y mejor les ayude Dios que ellos dicen la verdad.
Aunque en este tiempo siempre he tenido alguna sospechuela y habido algunas malas cenas por esperalla algunas noches hasta las laudes y aun más, y se me ha venido a la memoria lo que mi amo el ciego me dijo en Escalona estando asido del cuerno; aunque de verdad siempre pienso que el diablo me lo trae a la memoria por hacerme malcasado, y no le aprovecha.
Porque, allende de no ser ella mujer que se pague destas burlas, mi señor me ha prometido lo que pienso cumplira. Que él me habló un día muy largo delante della, y me dijo:

"Lázaro de Tormes, quien ha de mirar a dichos de malas lenguas, nunca medrara. Digo esto porque no me maravillaría alguno, viendo entrar en mi casa a tu mujer y salir della. Ella entra muy a tu honra y suya, y esto te lo prometo. Por tanto, no mires a lo que pueden decir, sino a lo que te toca, digo a tu provecho."
"Señor -le dije-, yo determine de arrimarme a los buenos. Verdad es que algunos de mis amigos me han dicho algo deso, y aun, por mas de tres veces me han certificado que, antes que comigo casase, había parido tres veces, hablando con reverencia de vuestra merced, porque esta ella delante."
Entonces mi mujer echó juramentos sobre si, que yo pensé la casa se hundiera con nosotros, y después tomose a llorar y a echar maldiciones sobre quien comigo la había casado, en tal manera que quisiera ser muerto antes que se me hobiera soltado aquella palabra de la boca. Mas yo de un cabo y mi señor de otro, tanto le dijimos y otorgamos que cesó su llanto, con juramento que le hice de nunca mas en mi vida mentalle nada de aquello, y que yo holgaba y había por bien de que ella entrase y saliese, de noche y de día, pues estaba bien seguro de su bondad. Y así quedamos todos tres bien conformes. Hasta el día de hoy, nunca nadie nos oyó sobre el caso; antes, cuando alguno siento que quiere decir algo della, le atajo y le digo: "Mira: si sois amigo, no me digáis cosa con que me pese, que no tengo por mi amigo al que me hace pesar; mayormente si me quieren meter mal con mi mujer, que es la cosa del mundo que yo mas quiero, y la amo mas que a mí. Y me hace Dios con ella mil mercedes y más bien que yo merezco; que yo jurare sobre la hostia consagrada que es tan buena mujer como vive dentro de las puertas de Toledo. Quien otra cosa me dijere, yo me matare con él."
Desta manera no me dicen nada, y yo tengo paz en mi casa.
Esto fue el mesmo ano que nuestro victorioso Emperador en esta insigne ciudad de Toledo entró y tuvo en ella cortes, y se hicieron grandes regocijos, como vuestra merced habrá oído. Pues en este tiempo estaba en mi prosperidad y en la cumbre de toda buena fortuna, de lo que de aquí adelante me sucediere avisare a vuestra merced.
FIN
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LA VIDA DE LAZARILLO DE TORMES ( Tratado Sexto)

Tratado Sexto
Como Lázaro se asentó con un capellán, y lo que con él pasó.
Después desto, asente con un maestro de pintar panderos para molelle los colores, y también sufrí mil males.
Siendo ya en este tiempo buen mozuelo, entrando un día en la iglesia mayor, un capellán della me recibió por suyo, y pusome en poder un asno y cuatro cantaros y un azote, y comencé a echar agua por la ciudad. Este fue el primer escalón que yo subí para venir a alcanzar buena vida, porque mi boca era medida. Daba cada día a mi amo treinta maravedís ganados, y los sábados ganaba para mí, y todo lo demás, entre semana, de treinta maravedís.
Fueme tan bien en el oficio que al cabo de cuatro anos que lo use, con poner en la ganancia buen recaudo, ahorre para me vestir muy honradamente de la ropa vieja, de la cual compre un jubón de fustán viejo y un sayo raido de manga tranzada y puerta, y una capa que había sido frisada, y una espada de las viejas primeras de Cuéllar.
Desque me vi en habito de hombre de bien, dije a mi amo se tomase su asno, que no quería mas seguir aquel oficio.
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La vida del Lazarillo de Tormes ( Tratado quinto)

Tratado Quinto
Como Lázaro se asentó con un buldero, y de las cosas que con él pasó
En el quinto por mi ventura di, que fue un buldero, el mas desenvuelto y desvergonzado y el mayor echador dellas que jamás yo ví ni ver espero ni pienso que nadie vió; porque tenia y buscaba modos y maneras y muy sotiles invenciones.
En entrando en los lugares do habían de presentar la bula, primero presentaba a los clérigos o curas algunas cosillas, no tampoco de mucho valor ni substancia: una lechuga murciana, si era por el tiempo, un par de limas o naranjas, un melocotón, un par de duraznos, cada sendas peras verdiniales. Ansí procuraba tenerlos propicios porque favoreciesen su negocio y llamasen sus feligreses a tomar la bula. Ofreciendosele a él las gracias, informabase de la suficiencia dellos. Si decían que entendían, no hablaba palabra en latín por no dar tropezón; mas aprovechabase de un gentil y bien cortado romance y desenvoltisima lengua. Y si sabia que los dichos clérigos eran de los reverendos, digo que más con dineros que con letras y con reverendas se ordena, haciase entre ellos un Santo Tomas y hablaba dos horas en latín: a lo menos, que lo parecía aunque no lo era.
Cuando por bien no le tomaban las bulas, buscaba como por mal se las tomasen, y para aquello hacia molestias al pueblo e otras veces con mañosos artificios. Y porque todos los que le veía hacer seria largo de contar, diré uno muy sotil y donoso, con el cual probare bien su suficiencia.
En un lugar de la Sagra de Toledo había predicado dos o tres días, haciendo sus acostumbradas diligencias, y no le habían tomado bula, ni a mi ver tenían intención de se la tomar. Estaba dado al diablo con aquello y, pensando que hacer, se acordó de convidar al pueblo, para otro día de mañana despedir la bula.
Y esa noche, después de cenar, pusieronse a jugar la colación el y el alguacil, y sobre el juego vinieron a reñir y a haber malas palabras. Él llamó al alguacil ladrón, y el otro a él falsario.
Sobre esto, el señor comisario mi señor tomo un lanzón que en el portal do jugaban estaba. El aguacil puso mano a su espada, que en la cinta tenia. Al ruido y voces y que todos dimos, acuden los huéspedes y vecinos y metense en medio, y ellos muy enojados procurandose desembarazar de los que en medio estaban, para se matar. Mas como la gente al gran ruido cargase y la casa estuviese llena della, viendo que no podían afrentarse con las armas, decianse palabras injuriosas, entre las cuales el alguacil dijo a mi amo que era falsario y las bulas que predicaba que eran falsas.
Finalmente, que los del pueblo, viendo que no bastaban a ponellos en paz, acordaron de llevar el alguacil de la posada a otra parte.
Y así quedo mi amo muy enojado; y después que los huéspedes y vecinos le hubieron rogado que perdiese el enojo y se fuese a dormir, se fue, y así nos echamos todos.
La mañana venida, mi amo se fue a la iglesia y mando taner a misa y al sermón para despedir la bula. Y el pueblo se junto, el cual andaba murmurando de las bulas, diciendo como eran falsas y que el mesmo alguacil rinendo lo había descubierto; de manera que tras que tenían mala gana de tomalla, con aquello de todo la aborrecieron.
El señor comisario se subió al púlpito y comienza su sermón, y a animar la gente a que no quedasen sin tanto bien e indulgencia como la santa bula traía. Estando en lo mejor del sermón, entra por la puerta de la iglesia el alguacil y, desque hizo oración, levantose y con voz alta y pausada cuerdamente comenzó a decir:
"Buenos hombres, oidme una palabra, que después oiréis a quien quisieredes. Yo vine aquí con este echacuervos que os predica, el cual engaño y dijo que le favoreciese en este negocio y que partiríamos la ganancia. Y agora, visto el daño que haría a mi conciencia y a vuestras haciendas, arrepentido de lo hecho, os declaro claramente que las bulas que predica son falsas, y que no le creáis ni las toméis, y que yo no soy parte en ellas, y que desde agora dejo la vara y doy con ella en el suelo; y si algún tiempo este fuere castigado por la falsedad, que vosotros me seáis testigos como yo no soy con él ni le doy a ello ayuda, antes os desengaño y declaro su maldad."
Y acabo su razonamiento. Algunos hombres honrados que allí estaban se quisieron levantar y echar el alguacil fuera de la iglesia, por evitar escandalo. Mas mi amo les fue a la mano y mando a todos que so pena de excomunión no le estorbasen, mas que le dejasen decir todo lo que quisiese. Y ansí, el también tuvo silencio, mientras el alguacil dijo todo lo que he dicho.
Como callo, mi amo le pregunto, si quería decir mas, que lo dijese. El alguacil dijo:
"Harto hay mas que decir de vos y de vuestra falsedad, mas por agora basta."
El señor comisario se hinco de rodillas en el púlpito y, puestas las manos y mirando al cielo, dijo ansí:
"Señor Dios, a quien ninguna cosa es escondida, antes todas manifiestas, y a quien nada es imposible, antes todo posible, tu sabes la verdad y cuan injustamente yo soy afrentado. En lo que a mi toca, yo lo perdono porque Tú, Señor, me perdones. No mires a aquel que no sabe lo que hace ni dice; mas la injuria a ti hecha, te suplico, y por justicia te pido, no disimules; porque alguno que esta aquí, que por ventura pensó tomar aquesta santa bula, dando crédito a las falsas palabras de aquel hombre, lo dejara de hacer. Y pues es tanto perjuicio del prójimo, te suplico yo, Señor, no lo disimules, mas luego muestra aquí milagro, y sea desta manera: que si es verdad lo que aquel dice y que traigo maldad y falsedad, este púlpito se hunda conmigo y meta siete estados debajo de tierra, do el ni yo jamas parezcamos. Y si es verdad lo que yo digo y aquel, persuadido del demonio, por quitar y privar a los que están presentes de tan gran bien, dice maldad, también sea castigado y de todos conocida su malicia."
Apenas había acabado su oración el devoto señor mío, cuando el negro alguacil cae de su estado y da tan gran golpe en el suelo que la iglesia toda hizo resonar, y comenzó a bramar y echar espumajos por la boca y torcella, y hacer visajes con el gesto, dando de pie y de mano, revolviendose por aquel suelo a una parte y a otra. El estruendo y voces de la gente era tan grande, que no se oían unos a otros. Algunos estaban espantados y temerosos. Unos decían:
"El Señor le socorra y valga."Otros:
"Bien se le emplea, pues levantaba tan falso testimonio."
Finalmente, algunos que allí estaban, y a mi parecer no sin harto temor, se llegaron y le trabaron de los brazos, con los cuales daba fuertes puñadas a los que cerca del estaban. Otros le tiraban por las piernas y tuvieron reciamente, porque no había mula falsa en el mundo que tan recias coces tirase. Y así le tuvieron un gran rato, porque mas de quince hombres estaban sobre él, y a todos daba las manos llenas, y si se descuidaban, en los hocicos.
A todo esto, el señor mi amo estaba en el púlpito de rodillas, las manos y los ojos puestos en el cielo, transportado en la divina esencia, que él plantó y ruido y voces que en la iglesia había no eran parte para apartalle de su divina contemplación.
Aquellos buenos hombres llegaron a él, y dando voces le despertaron y le suplicaron quisiese socorrer a aquel pobre que estaba muriendo, y que no mirase a las cosas pasadas ni a sus dichos malos, pues ya dellos tenia el pago; mas si en algo podría aprovechar para librarle del peligro y pasión que padecía, por amor de Dios lo hiciese, pues ellos veían clara la culpa del culpado y la verdad y bondad suya, pues a su petición y venganza el Señor no alargo el castigo.
El señor comisario, como quien despierta de un dulce sueño, los miró y miro al delincuente y a todos los que alderredor estaban, y muy pausadamente les dijo:
"Buenos hombres, vosotros nunca habiades de rogar por un hombre en quien Dios tan señaladamente se ha señalado; mas pues él nos manda que no volvamos mal por mal y perdonemos las injurias, con confianza podremos suplicarle que cumpla lo que nos manda, y Su Majestad perdone a este que le ofendió poniendo en su santa fe obstáculo. Vamos todos a suplicalle."
Y así bajo del púlpito y encomendó a que muy devotamente suplicasen a Nuestro Señor tuviese por bien de perdonar a aquel pecador, y volverle en su salud y sano juicio, y lanzar del el demonio, si Su Majestad había permitido que por su gran pecado en él entrase. Todos se hincaron de rodillas, y delante del altar con los clérigos comenzaban a cantar con voz baja una letanía. Y viniendo él con la cruz y agua bendita, después de haber sobre el cantado, el señor mi amo, puestas las manos al cielo y los ojos que casi nada se le parecía sino un poco de blanco, comienza una oración no menos larga que devota, con la cual hizo llorar a toda la gente como suelen hacer en los sermones de Pasión, de predicador y auditorio devoto, suplicando a Nuestro Señor, pues no quería la muerte del pecador, sino su vida y arrepentimiento, que aquel encaminado por el demonio y persuadido de la muerte y pecado, le quisiese perdonar y dar vida y salud, para que se arrepintiese y confesase sus pecados.
Y esto hecho, mando traer la bula y pusosela en la cabeza; y luego el pecador del alguacil comenzó poco a poco a estar mejor y tornar en sí. Y desque fue bien vuelto en su acuerdo, echose a los pies del señor comisario y demandole perdón, y confeso haber dicho aquello por la boca y mandamiento del demonio, lo uno por hacer a él daño y vengarse del enojo, lo otro y más principal, porque el demonio recibía mucha pena del bien que allí se hiciera en tomar la bula. El señor mi amo le perdono, y fueron hechas las amistades entre ellos; y a tomar la bula hubo tanta priesa, que casi anima viviente en el lugar no quedo sin ella: marido y mujer, e hijos e hijas, mozos y mozas.
Divulgose la nueva de lo acaecido por los lugares comarcanos, y cuando a ellos llegábamos, no era menester sermón ni ir a la iglesia, que a la posada la venían a tomar como si fueran peras que se dieran de balde. De manera que en diez o doce lugares de aquellos alderredores donde fuimos, echo el señor mi amo otras tantas mil bulas sin predicar sermón.
Cuando él hizo el ensayo, confieso mi pecado que también fui dello espantado y creí que ansí era, como otros muchos; mas con ver después la risa y burla que mi amo y el alguacil llevaban y hacían del negocio, conocí como había sido industriado por el industrioso e inventivo de mi amo.
Acaecionos en otro lugar, el cual no quiero nombrar por su honra, lo siguiente; y fue que mi amo predicó dos o tres sermones y do a Dios la bula tomaban. Visto por el asunto de mi amo lo que pasaba y que, aunque decía se fiaban por un ano, no aprovechaba y que estaban tan rebeldes en tomarla y que su trabajo era perdido, hizo tocar las campanas para despedirse. Y hecho su sermón y despedido desde el púlpito, ya que se quería abajar, llamo al escribano y a mí, que iba cargado con unas alforjas, e hizonos llegar al primer escalón, y tomo al alguacil las que en las manos llevaba y las que no tenía en las alforjas, pusolas junto a sus pies, y tornose a poner en el púlpito con cara alegre y arrojar desde allí de diez en diez y de veinte en veinte de sus bulas hacia todas partes, diciendo:
"Hermanos míos, tomad, tomad de las gracias que Dios os envía hasta vuestras casas, y no os duela, pues es obra tan pía la redención de los captivos cristianos que están en tierra de moros.
Porque no renieguen nuestra santa fe y vayan a las penas del infierno, siquiera ayudadles con vuestra limosna y con cinco paternostres y cinco avemarías, para que salgan de cautiverio. Y aun también aprovechan para los padres y hermanos y deudos que tenéis en el Purgatorio, como lo veréis en esta santa bula."
Como el pueblo las vio ansí arrojar, como cosa que se daba de balde y ser venida de la mano de Dios, tomaban a mas tomar, aun para los niños de la cuna y para todos sus defuntos, contando desde los hijos hasta el menor criado que tenían, contandolos por los dedos. Vimonos en tanta priesa, que a mí aínas me acabaran de romper un pobre y viejo sayo que traía, de manera que certifico a vuestra merced que en poco mas de una hora no quedo bula en las alforjas, y fue necesario ir a la posada por más.
Acabados de tomar todos, dijo mi amo desde el púlpito a su escribano y al del concejo que se levantasen y, para que se supiese quienes eran los que habían de gozar de la santa indulgencia y perdones de la santa bula y para que él diese buena cuenta a quien le había enviado, se escribiesen. Y así luego todos de muy buena voluntad decían las que habían tomado, contando por orden los hijos y criados y defuntos. Hecho su inventario, pidió a los alcaldes que por caridad, porque él tenia que hacer en otra parte, mandasen al escribano le diese autoridad del inventario y memoria de las que allí quedaban, que, según decía el escribano, eran mas de dos mil. Hecho esto, el se despidió con mucha paz y amor, y ansí nos partimos deste lugar; y aun, antes que nos partiésemos, fue preguntado él por el teniente cura del lugar y por los regidores si la bula aprovechaba para las criaturas que estaban en el vientre de sus madres, a lo cual él respondió que según las letras que él había estudiado que no, que lo fuesen a preguntar a los doctores más antiguos que él, y que esto era lo que sentía en este negocio.
E ansí nos partimos, yendo todos muy alegres del buen negocio.
Decía mi amo al alguacil y escribano:
"¿Que os parece, como a estos villanos, que con solo decir Cristianos viejos somos, sin hacer obras de caridad, se piensan salvar sin poner nada de su hacienda? Pues, por vida del licenciado Pascasio Gómez, que a su costa se saquen mas de diez cautivos."
Y ansí nos fuimos hasta otro lugar de aquel cabo de Toledo, hacia la Mancha, que se dice, adonde topamos otros mas obstinados en tomar bulas. Hechas mi amo y los demás que ibamos nuestras diligencias, en dos fiestas que allí estuvimos no se habían echado treinta bulas. Visto por mi amo la gran perdición y la mucha costa que traía, y la ardideza que el sotil de mi amo tuvo para hacer despender sus bulas, fue que este día dija la misa mayor, y después de acabado el sermón y vuelto al altar, tomo una cruz que traía de poco mas de un palmo, y en un brasero de lumbre que encima del altar había, el cual habían traído para calentarse las manos porque hacia gran frío, pusole detrás del misal sin que nadie mirase en ello. Y allí, sin decir nada puso la cruz encima la lumbre y, ya que hubo acabado la misa y echada la bendición, tomola con un pañizuelo, bien envuelta la cruz en la mano derecha y en la otra la bula, y ansí se bajo hasta la postrera grada del altar, adonde hizo que besaba la cruz, e hizo señal que viniesen adorar la cruz.
Y ansí vinieron los alcaldes los primeros y los mas ancianos del lugar, viniendo uno a uno como se usa. Y el primero que llego, que era un alcalde viejo, aunque él le dio a besar la cruz bien delicadamente, se abraso los rostros y se quito presto afuera. Lo cual visto por mi amo, le dijo: "¡Paso, quedo, señor alcalde! ¡Milagro!"
Y ansí hicieron otros siete o ocho, y a todos les decía:
"¡Paso, señores! ¡Milagro!"
Cuando el vido que los rostriquemados bastaban para testigos del milagro, no la quiso dar mas a besar. Subiose al pie del altar y de allí decía cosas maravillosas, diciendo que por la poca caridad que había en ellos había Dios permitido aquel milagro y que aquella cruz había de ser llevada a la santa iglesia mayor de su Obispado; que por la poca caridad que en el pueblo había, la cruz ardía. Fue tanta la prisa que hubo en el tomar de la bula, que no bastaban dos escribanos ni los clérigos ni sacristanes a escribir. Creo de cierto que se tomaron mas de tres mil bulas, como tengo dicho a vuestra merced.
Después, al partir él, fue con gran reverencia, como es razón, a tomar la santa cruz, diciendo que la había de hacer engastonar en oro, como era razón. Fue rogado mucho del concejo y clérigos del lugar les dejase allí aquella santa cruz por memoria del milagro allí acaecido. Él en ninguna manera lo quería hacer y al fin, rogado de tantos, se la dejo. Conque le dieron otra cruz vieja que tenían antigua de plata, que podrá pesar dos o tres libras, según decían.
Y ansí nos partimos alegres con el buen trueque y con haber negociado bien. En todo no vio nadie lo susodicho sino yo, porque me subía par del altar para ver si había quedado algo en las ampollas, para ponello en cobro, como otras veces yo lo tenía de costumbre. Y como allí me vio, pusose el dedo en la boca haciendome señal que callase. Yo ansí lo hice porque me cumplía, aunque, después que vi el milagro, no cabía en mi por echallo fuera, sino que el temor de mi astuto amo no me lo dejaba comunicar con nadie, ni nunca de mi salio, porque me tomo juramento que no descubriese el milagro. Y ansí lo hice hasta agora.
Y aunque mochacho, cayome mucho en gracia, y dije entre mí:
"¡Cuantas destas deben hacer estos burladores entre la inocente gente!"
Finalmente, estuve con este mi quinto amo cerca de cuatro meses, en los cuales pase también hartas fatigas, aunque me daba bien de comer a costa de los curas y otros clérigos do iba a predicar.
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