martes, 11 de junio de 2019

Mil mujeres



Mil mujeres y las cuentas no me salen.
Dos mil zapatos quedaron vacíos
y la arena, como el agua se escapó de las manos.
Mil mujeres, y una ya serían muchas
las penas errantes por el desierto de las lágrimas secas.

Mil mujeres arrancadas de la vida
como ardientes ascuas de las cenizas
que se apagan sin provocar llama.

Mil mujeres, una, dos tres, cuatro, cinco y así hasta mil,
y las cuentas de los indignados no salen...

Mil mujeres y algunos hijos de madre,
consideran a sus madres unas santas,
 alzan la mano,
hincan el puñal,
 justifican el crimen...
y mariposas de alas ensangrentadas riegan la calle
fundidas con el amargo sabor de la pena.

Mil mujeres, una, dos tres, cuatro, cinco y así hasta mil,
y las cuentas de los indignados no salen...
 Mujeres, hijas de madre,
madres de mujeres y de hombres callan,
 justifican porque son madres
 y se olvidan de ser mujeres...

Mil mujeres,
 una, dos tres, cuatro, cinco y así hasta mil,
y las cuentas de los indignados no salen...
Algunos hombres y mujeres,
 que pueden y no hacen,
políticos, jueces, legisladores...
pisan sobre los zapatos de las mujeres muertas,
tal vez,
 pongan lazos rosas,
 gastando dinero en actos institucionales,
 si sus comisiones se llevan,
 se echan las manos a la cabeza,
 pero no hacen nada y pueden....

Mil mujeres asesinadas,
una, dos tres, cuatro, cinco y así hasta mil,
y las cuentas de los indignados no salen...
No esperemos la victoria de la razón,
si ha de venir de sus manos.

Mil mujeres, en trece años,
miles en el mundo, millones
y la cuenta de los indignados no salen.
Mañana vendrá la mil y una,
y no será un cuento oriental,
después llegará la mil dos...
y como hojas secas en otoño,
con la misma rutina indiferente,
las veremos caer confundidas con la niebla,
una tras otra.
Escucharemos la noticia
cada mañana,
al tomar el café
sin que se nos atragante la tostada.
Las mujeres no importan,
son solo mujeres,
no son políticos,
 jueces,
banqueros
o reyes,
son solo mujeres...

Mil mujeres,
para los noticiarios,
para la larga lista,
para las estadísticas,
para jueces y políticos solo un número...
¿y para ti?
Mañana puedes ser tú,
 tu hija,
 tu madre,
tu hermana...
y seguiremos caminando sobre alambres
suspendidos en el aire.

Mil mujeres asesinadas
 y las cuentas no me salen...

©Paco Arenas, autor de   CARICIAS   ROTAS, que puedes comprarlo AQUÍ

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...