domingo, 9 de abril de 2017

Hacer el amor, no estoy hablando de joder...

𝐻𝒶𝒸𝑒𝓇 𝑒𝓁 𝒶𝓂𝑜𝓇, 𝓎 𝓃𝑜 𝑒𝓈𝓉𝑜𝓎 𝒽𝒶𝒷𝓁𝒶𝓃𝒹𝑜 𝒹𝑒 𝒿𝑜𝒹𝑒𝓇

Hacer el amor libera el espíritu y rompe las cadenas de la intolerancia. Al decir hacer el amor, digo hacer el amor, no joder al prójimo o la prójima, que follar es otra cosa. Pecar con todas vuestras ganas hasta desfallecer.  Hacer el amor hasta caer rendidos al lado de la persona amada sobre la hierba del monte en la arena de la playa, y si no queda más remedio, también en la cama.

Hacer el amor como quien no quiere la cosa, como cuando se abre un libro con desgana y terminas atrapado entre sus páginas y llegas al orgasmo, nada más erótico que la palabra hecha imaginación y transformadas por la magia de la lectura en delirio infinito. Leed, gritad hasta el éxtasis.  Hacer el amor, y no estoy hablando de joder.     hacer el amor, y no estoy hablando de joder, eso se queda para el «chupachochos» de cabra del alcalde de ese alcalde ignorante, que no merece ser nombrado.

Hacer el amor, no estoy hablando de joder, hacer el amor a vuestra esposa, a vuestro marido, a vuestra vecina, a vuestro vecino, también a ese que os mira mal por encima del hombro, y os desea lo peor, a ese también. A ese prepotente y estirado que os niega el saludo y se cruza de acera para no percibir vuestra felicidad, a ese también…, pero solo por el rabillo del ojo, no vaya a ser que se acostumbre y os contagie su amargura.

Hacer el amor hoy que es martes de frío invierno, o mañana que hará más de frío, el fuego derrite el hielo. Hacer el amor porque la primavera la sangre altera, porque es tarde de verano o porque las hojas caen en otoño.  Hacer el amor porque tenéis algo que celebrar, o porque os han robado todo menos las ganas de hacer el amor, de reír....  Sí, hacer el amor, reír, leer, gritar, follar, si tenéis con quién, si no quereos a vosotros mismos. Hacer el amor como poseídos o posesos, ¿qué más da? pero hacer el amor, y no estoy hablando de joder.

Sí, hacer el amor, y no estoy hablando de joder. No importa la hora o el lugar, no importa a quién, si es español o extranjero, blanco negro o amarillo… hacerle el amor, hacerle sentir todo aquello que lleváis dentro, no la rabia, no el odio, sí el amor, sí la ternura. Hacer el amor a quien queréis, hacerle sentir todo aquello que lleváis dentro, no la rabia, no el odio, sí el amor, sí la ternura.

 Sí, hacer el amor, no estoy hablando de joder. Hacer el amor a esos que votan a tiranos; aunque os joda. Hacerles el amor a quienes os odian, o acusan de odiar. Hacerles el amor a quienes os llaman radicales para justificar su miserable cobardía, hacerles el amor, no estoy hablando de joder. Hacer el amor, no estoy hablando de joder, a esos que babean al ver a los parásitos disfrutar; aunque, ellos no tengan qué comer, sí hacerles el amor; porque, cada uno debe dar lo que tiene, sí, a ellos también hacerles el amor.

Hacerles el amor a vuestros hijos, no estoy hablando de joder, darle besos y abrazos, apretarlos hasta sentir el latido de su corazón, de vuestro corazón, palpitar con ellos, soñar con ellos, llorar con ellos, inhalar su aliento. Hacer el amor, y no estoy hablando de joder, a esos que hablan de odios imaginarios, a quienes no os comprenden, a quienes os difaman, a esos también, hacerles el amor.

Hacer el amor al pobre que tiene la mano extendida, no le deis limosna, hacerle el amor, no estoy hablando de joder, para eso ya están los «chupachochos» de cabra como el alcalde ignorante que no merece ser nombrado, aunque sea paisano mío, que babea ante los enterradores de su tierra, que es la mía. Al pobre, hacerle el amor, sentir su necesidad, su hambre, su angustia, preguntarle por las noches que pasa al raso, por los días que se queda sin postre, por los días que se queda sin comer...Hacerle el amor, sentir su desesperación, no le deis limosna para calmar vuestra conciencia, darles la mano para caminar juntos, para comer juntos, para luchar juntos…Hacerles el amor a los pobres, y no estoy hablando de joder.

Siempre, siempre, siempre, hacer el amor. Hacer el amor, también copulando, follando, con la persona amada, a eso que también le llaman joder, aunque joder es otra cosa.

 Hacer el amor en silencio, que no se entere el vecino, y si no, hacer el amor a grito desgarrado hasta que los muelles del somier salten hasta el techo y las lunas del armario se rompan en mil pedazos, porque cuando alguien tiembla y grita de placer despiertan los diablos de las cloacas para transformarse en musas inspiradoras de las plumas sin tinta. Y sí, también estoy hablando de joder.  

9 de abril de 2017

sábado, 8 de abril de 2017

Eclipse sobre Cuenca (La belleza en estado puro)


A veces se me olvida aquella mañana que, antes de salir al recreo, nos dijeron que no mirásemos al sol. No lo comprendimos, pues en el aula fue preciso encender las débiles bombillas de 125v, y, aun así, resultaba imposible leer ni escribir.
—No miréis al sol, que os podéis quedar ciegos - nos dijo la maestra.
¿Cómo no mirar aquella belleza? Cuenca siempre hermosa, ahora se mostraba más hermosa que las mariposas a contraluz. Eterna belleza sobre la hoz del Huécar, ahora a las doce del mediodía, se mostraba misteriosa, desnuda de luz al sur, resplandeciente al norte, como si el día y la noche, el sol y la luna, hubiesen decidido por fin hacer el amor, para que de ella naciese la ciudad más hermosa de la tierra: Cuenca.
Todos miramos al sol, todos quedamos ciegos, y no seré yo, quien ponga en duda la belleza deslumbrante de ver mi ciudad así, tampoco del daño que podía hacer en nuestras retinas esa mitad de noche, mitad de día, mitad sombra mitad luz, a la luna y el sol copulando ante nuestras inocentes miradas. Sí, eso, era más de lo que nuestra tierna imaginación podía llegar a comprender.
 No creo que fuese mucho el daño, aunque ya nunca más he mirado al sol de frente. Todos quedamos prendidos de aquella media luz, de aquella media sombra, no solo  nuestros ojos, sino nuestros sentidos; pues no sé si el sol se enamoró de la luna, o la luna del sol; pero, todos los que estábamos allí, caímos rendidos ante tanta belleza.

Ahora, tantos años después, con tantos bellos lugares visitados, tantas bellezas deslumbrantes, todavía, digo, que nunca nada vi tan bello, como Cuenca de día y de noche al mismo tiempo.

miércoles, 5 de abril de 2017

Carta abierta a maltratadores, medios de comunicación, políticos y sociedad en general



Veintitrés mujeres han muerto en lo que va de año, y parece lo normal, lo cotidiano del día a día la noticia con la que abren los noticiarios al ritmo de música de suspense televisivo.
Veintitrés vidas segadas por la rabia criminal. Vidas inocentes, tras las que hay otras vidas inocentes, hijos, padres hermanos.
¿Cuándo va a cesar este sin sentido?
A ti, que gritas, pegas o matas:
En las relaciones de pareja no suele haber un solo culpable, si la matas, si le levantas la mano, si la insultas, tú serás el único culpable. Si la amas, si la amaste…déjala ir.
¿Dónde quedó el amor? ¿Acaso no te enamoró su risa, sus ojos, su alegría? ¿Por qué siembras tristeza y muerte?
Si tienes, hijos, padres, hermanos, amigos… ¿Cómo quieres que te recuerden? ¿Cómo un hombre que supo asumir el fracaso de una relación? ¿Acaso, prefieres que digan?: mi hijo, mi hermano, mi padre, mi amigo…fracasó, como hombre, como persona, como padre, como hijo y como amigo…
No toméis la decisión equivocada, intentar vivir y dejar vivir, y si pensáis que sobra alguien en el mundo, sino soportáis que no esté a vuestro lado, que ría con otro, que vuestra vida no tiene sentido sin ella…
Invertir el orden, al pegar a vuestra novia, compañera, esposa o amante, demostráis que habéis fracasado como hombres, lo que es peor, como personas, si sois valientes quitaros vosotros de en medio, no necesariamente muriendo; pero, mucho menos matando. Si no sois capaces de freír un huevo, de lavar vuestros calzoncillos, de planchar una camisa…, aprender a echarle huevos al asunto y hacer una tortilla redonda, a poner la lavadora, a planchar, al menos el cuello.
Porque cada vez que alzáis la mano o bajáis el puño, sois menos hombres, menos padres, menos hermanos, menos hijos, menos amigo, menos persona….
Dar gracias por esos momentos en que fuisteis felices, intentar serlo de nuevo.
¡Basta ya!
A vosotros políticos de poltrona, de gestos grandilocuentes, de corruptas conductas:
¿Y vosotros? Políticos de poltrona reposada, ¿para cuándo dejáis las medidas a las que os habéis comprometido? Toda mentira, no os importa la vida de las mujeres que mueren. Para vosotros son pura estadística. No lo hacéis porque eso lleva unos costes económicos, y ese dinero preferís ingresarlo en vuestras corruptas cuentas bancarias. A pesar de todo, no solo con dinero se resuelve la situación, sino con concienciación, sin hacer de la educación un negocio con leyes educativas que son pura basura.
¿Cuándo se tomareis realmente medidas para acabar con esta sangría macabra?
¿Acaso os importan las vidas arrebatadas? No lo parece, desde luego, no lo parece. Dais asco.
¡Basta ya!
A vosotros, medios de comunicación y manipulación masiva:

¿Cómo comprender la mente enferma, criminal del asesino? Este macabro baile parece un espectáculo en el cual os recreáis los medios de comunicación, convirtiendo cada muerte en un punto de audiencia, que invita al siguiente a asesino a coger el testigo en esa carrera sin obstáculos para arrebatar la vida a la siguiente víctima.

A nosotros, la sociedad, los padres, hijos, hermanos, amigos, vecinos…
¿No se nos cae la cara de vergüenza a los hombres de que entre nosotros existan tales ejemplares? ¿Olvidamos que venimos de las entrañas de una mujer?
Podemos hacer mucho más, (eso con poco) en la casa, en la escuela, en la calle…
¡Basta ya!
A la sociedad en general:
Tal vez, algún día, suenen campanas en la noche, y no sean campanas de muerte.
Por desgracia, es más fácil escuchar el rumor de un sollozo callado en la ventana, un lamento ahogado con la almohada de quien será la próxima víctima para añadir a la estadística, sin que quienes podrían hacer algo, muevan un dedo por evitarlo, convirtiéndose en miserables cómplices.
¡Basta ya!
©Paco Arenas

viernes, 31 de marzo de 2017

Reseña de Caricias rotas, nº 18, escrita por escritor y psicólogo Antonio Andújar Castro


De izquierda a derecha la escritora e investigadora María Nieves Michavila, Paco Arenas y el escritor y psicólogo Antonio Andújar Castro.

 Ya son 18 las reseñas de mi novela Caricias rotas. A las 16 magnificas reseñas publicadas hasta el momento; además de la María Nieves Michavila Gómez, escritora e investigadora histórica,   hoy traigo la última muy cualificada del escritor y psicólogo Antonio Andújar Castro, que al igual que María Nieves Michavila Gómez, me acompañó en la presentación de Burjassot. 

Reseña de Caricias rotas, nº 18, escrita por  escritor y psicólogo  Antonio Andújar Castro

Finalicé Caricias rotas, del escritor Paco Arenas. Podría escribir durante horas sobre este magnífico libro que he tenido la gran ocasión de leer. Su lectura me ha provocado un gran interés y preocupación, me gustaría que mucha gente lo leyera y que, si entre los lectores hombres y lectoras mujeres hubiera alguien que esté sufriendo algún tipo de maltrato, tanto en el caso del maltratador/a o maltratado/a, o conozca a alguien que esté pasando por esta terrorífica situación, que no lo piense más, que no dude más si vale la pena denunciarlo, porque SÍ HAY QUE DENUNCIAR. Tanto el maltratador/a como el maltratado/a, merece cambiar su vida.
Basta de decir: “No es fácil decidir qué hacer”, “sin él o ella estoy perdido/a”, “las consecuencias pueden ser terribles” o frases peores que tendríamos que pensar bien antes de decirlas. Tanto quien maltrata como quien es maltratado/a muestra una gran debilidad y escasa autoestima. Necesita reordenar sus pensamientos acerca de los demás y de uno mismo, vivir en paz, pues una vida actuando así es una vida vacía, perdida,que no merece la pena si ese va a ser el camino.
Soy hombre, psicólogo, pero ante todo soy una persona, alguien que desea vivir dignamente y con respeto hacia mí mismo y hacia los demás. No invadamos el espacio de los y las demás, no destruyamos vidas, no los utilicemos, no descarguemos en ellos nuestras rabias e inseguridades, repensemos antes de actuar. Un maltratador/a y un maltratado/a tiene confundidos los sentimientos, los pensamientos, las conductas, pero para todo ello hay soluciones. La vida es diferente a vivir en un infierno. Y antes de volver a unirnos a una pareja, pensemos bien por qué y para qué lo hacemos. Vivir con uno mismo puede ser más enriquecedor.
Gracias, Paco. Tu libro me ha hecho reflexionar mucho. ¿Qué se ha hecho en nuestro país con la mentalidad de muchas mujeres, o de muchos hombres? Es dramático que esto haya ocurrido y que además siga ocurriendo. Lo recomiendo enormemente, pues desprende un gran aprendizaje.

Antonio Andújar Castro.
Muchas gracias Antonio Andújar por tu cualificada opinión

jueves, 23 de marzo de 2017

Entrevista en Burjassot Radio sobre Caricias rotas y la violencia machista




Entrevista en Burjassot Radio, sobre la presentación de Caricias rotas, en la cual se ha tratado; además de la novela Caricias rotas", sobre la lacra de la violencia machista, con la participación de María Nieves Michavila Gómez.

Vídeo de la entrevista: 







De Izquierda a derecha, María Nieves Michavila Gómez, Paco Arenas y Antonio Andújar Castro.
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