lunes, 11 de diciembre de 2017

Cómo ser escritor y publicar sin morir en el intento (otra cosa es ganar dinero)

El poeta pobre de  Carl Spitzweg (Alte_Nationalgalerie)

Darse a conocer como escritor es muy difícil, vivir como escritor, misión imposible en el 99,9% de los casos.  Seguro, como dice mi amiga y gran poeta María Senatore, "existen fórmulas posibles, y quienes escribimos podemos lograrlo"; aunque, tal vez, cual alquimistas sigamos buscando toda la vida la piedra filosofal para conseguirlo. Supongo que más que formas existen casualidades y circunstancias. Con 26 años creí estar a punto de lograrlo, fue muy poco lo que faltó, tras quedar seleccionada mi novela "Réquiem por una noche de amor" para aspirar al Premio Nadal. Finalmente, ni tan siquiera fue publicada y yo dejé de escribir durante más de 26 años, ahora con 58 años sé que nunca tiraré la toalla ç, y que al menos, aparte de las dos novelas que tengo publicadas, otras dos verán la luz.

Dice mi admirada amiga, artesana de la palabra, María Senatore que: 

"Venimos desnudos y así nos vamos. Crecemos, con dolor o no. A veces no maduramos, a veces sí, otras veces intentamos y no se logra; pero siempre nos vestimos del papel y nos mece su olor, nos enriquece la palabra escrita del otro y nos buscamos, y nos envuelve"eso" -la palabra- nos enciende, nos atrapa y nos libera. De cada ESCRITOR rescatamos la esencia y nos nutrimos. 
Nos "alimentamos" y somos felices desde el alma. Mi pensamiento me dice que "vivir como escritor"es de pocos, de los elegidos y existe la fórmula, la intuyo, la palpo y podemos hacerla nuestra."

  Es cierto, son pocos los elegidos, muy pocos,  y ahí puede residir el problema, en que algunos sean elegidos o no, que alguien reciba el manuscrito y decida ignorarlo o no, tirarlo a la papelera o a la trituradora o pararse a leerlo y no se conforme con el título, o lo que es peor, con el desconocido nombre del autor. 

Antes, publicar es misión casi imposible, basta recordar las peripecias de García Márquez con “Cien años de Soledad”, que se gastó todos sus ahorros, además de  empeñar las joyas de su esposa, para poder mandar  la novela a las principales editoriales,  sin éxito, y que, con los últimos pesos que le quedaban en el bolsillo pudo mandar tan solo la mitad de la novela por no tener dinero suficiente para pagar el envío de la novela completa. 

No ha sido el único. El mayor éxito editorial de los últimos años, sin duda, ha sido Harry Potter, J.K. Rowling desgastó más suelas que un pastor trashumante de editorial en editorial. Finalmente se presentó en una humilde editorial, y mientras que el editor le decía que no consideraba digna de publicarse,  tuvo la suerte de que una chiquilla de ocho años, la hija del editor, hojease el manuscrito mientras este se negaba a publicarla.  La editorial ahora es una de las más importantes de Inglaterra.

Ahora resulta mucho más fácil, casi imposible en una gran editorial, dificilísimo en una mediana y difícil en una pequeña; aunque, hay otras alternativas, una vez agotados los intentos de publicar a través de una editorial tradicional:

Co-edición, autoedición y plataformas digitales, tanto en papel como en formato digital como Amazon o Lulu. Algunos autores, de hecho, sus primeras opciones son estas últimas y ni se plantean hacerlo a través de editoriales tradicionales, sin que por ello sea una locura, ni mucho menos, al mismo número de ejemplares vendidos los beneficios son muy superiores, si es que existen, que en muchos casos son pérdidas. 

En poesía, resulta mucho más difícil, no basta ser un gran artesano de las letras, un gran poeta, como muchos de los poetas que conozco, es imposible ser poeta y comer de ello. 

 En novela es preciso tener padrinos y ser dócil. Tengo dos experiencias en el último año que así lo atestiguan. Después de ser seleccionada mi novela "Magdalenas sin azúcar" en dos ocasiones en dos importantes premios, de llamarme y decírmelo, luego no les interesó. Supongo que culpa tendrá mi novela, y culpa tendré yo, por ser una mosca  cojonera, o tal vez, porque tras pensarselo bien no la han considerado digna de sus editoriales. No quiero decir con esto que sea yo un gran novelista, ojalá. Muy mala no debe ser cuando se han preocupado de ponerse en contacto conmigo. 

Hoy en día a miles y miles de poetas y novelistas que escriben maravillas y que jamás serán publicados por grandes editoriales. Incluso, resulta difícil ser publicado por pequeñas editoriales, no olvidemos que las editoriales son empresas y como tales no están para perder dinero. Siempre venderá más un periodista que salga en televisión o una tertuliana que su único mérito sea el haberse acostado con un torero o alguien que presenta un programa de cotilleo, que quien escriba o intente escribir una obra literaria. 

Publicar con editoriales pequeñas, las cuales tienen gran mérito y en la mayoría de los casos los editores son auténticos héroes, que arriesgan su dinero y trabajo con autores desconocidos. Yo personalmente estoy muy agradecido a Ediciones Hades por publicar mi primera novela "Los manuscritos de Teresa Panza" hace ya casi tres años,  es una editorial que recomiendo, José Luis Victoria es fantástico,  que ama su profesión, lee lo que le llega y lo valora en su justa medida. Sin embargo, publicar en editoriales pequeñas,  en la mayoría de las ocasiones lo único que da es satisfacción personal, lo cual es mucho para quien aspira a ver su nombre en letra impresa sin arriesgar su dinero. ¿Y por qué no? Tal vez pueda producirse el milagro de Harry Potter, a través de una pequeña editorial y convertirse tu libro en un éxito editorial. 

   Algunos autores pasan o pasamos por la edición, autoedición y coedición, como es el caso de la escritora e investigadora María Nieves Michavila Gómez, la cual publicó con Incipit hace dos años el mejor libro de investigación histórica que he leído, y que consulto a menudo "Voces desde el más allá de la historia", libro tan ameno como una novela histórica, y sin embargo, riguroso. Dos años después y con la garantía de haber quedado finalista en el Premio Café Mon con "Manual del buen truhán", ha decidido arriesgarse a publicar con Letras de Autor. Esta novela es de fino sentido del humor, divertido e ingenioso, del cual muy pronto, cuando termine de leerlo haré una reseña, de momento engancha, apasiona y divierte. 

La autoedición es un riesgo que asumes sólo tú y nadie más que tú, sin garantías de que tu libro valga realmente la pena, nadie te dirá que es un bodrio, aunque lo sea, puesto el cliente de la editorial o imprenta eres tú, y quien se comerá con patatas los libros que imprimas serás tú, y los amigos y familiares que lo compren o se lo regales. Siempre, te darán la oportunidad de que contrates sus servicios editoriales para mejorar el libro sustancialmente, lo cual encarece el producto, en otros casos va en el pack, o pack, por escalones, a más azúcar más dulce, al final según el pack elegido, la cantidad o la editorial, te puede salir cada libro por un ojo de la cara y parte del otro, sin garantías ni de que sea bueno, ni de que se vaya a vender, por mucho que te ofrezcan o te digan que estará en la principales librerías de España o del mundo.  Por tanto, es preciso tener mucho cuidado, en la actualidad la mayoría de las editoriales principales han sacado su sello de autoedición incluidos los grupos PlanetaPenguin Random House; aunque en autoedición se lleva la palma, de momento Circulo rojo.  

No obstante, a pesar de lo dicho, la autoedición no es sinónimo de falta de calidad, ni mucho menos, yo he leído estupendos libros de autores autopublicados, con varias ediciones en el mercado, y auténticos bodrios de editoriales de prestigio, y autores reconocidos, como en todos lado, en la autoedición puede haber auténticos tesoros literarios. En los últimos tiempos he leído libros fantásticos autoeditados, como el ya mencionado "Manual del buen truhán" , también otros como "Bib-Rambla El silencio habitado de las casas", de Antonio Andújar Castro, o su segunda novela, publicada primero con una editorial y después en autoedición "La vida partida en dos", de ambos se puede leer la reseña en este blog. 



Siempre nos quedará París, dijo Humphrey Bogart. 

En este caso, existe otra opción para los escritores, Amazon y otras plataformas similares. Esa fue la opción elegida para mi segunda novela "Caricias rotas", y no me puedo quejar, más bien al contrario, desde el mes de octubre de 2016 que salió, lo hizo con fuerza, entre noviembre y diciembre se vendieron muchos ejemplares, en  el mes de febrero llegué a ocupar los primeros puestos de ventas en las listas de Amazon de EE.UU., España y México, en el mes de julio, también se vendieron bastantes ejemplares. Mis adaptaciones de clásicos "El Lazarillo de Tormes" y "La Celestina", ocupan los primeros puestos de su categoría. A pesar de todo, siendo la opción menos arriesgada, la que más dinero puedes ganar, creo que no e la mejor opción. Una editorial, por pequeña que sea, siempre es una editorial. Publiqué "Caricias rotas", en Amazon, por lo delicado del tema, la violencia machista, Amazon te permite modificar la novela, y yo quería estar seguro de tener la suficiente sensibilidad como para no herir sensibilidades, contribuir a la lucha contra la violencia de género, sabiendo que los maltratadores no leerán nunca mi novela.  

A pesar de las dificultades y obstáculos...

Escribir, escribir, escribir, hacer de los arroyos ríos de tinta, y de los ríos torrentes de palabras que rompan la indiferencia que nunca se conformen con ser mares de aguas mansas sino de agitadas corrientes. Escribir lo que os salga de vuestras entrañas. Escribir para vosotros, que os guste a vosotros, sin miedo, ser moscas cojoneras, si es posible que moleste;  pero, ante todo, ser vosotros mismos, sin pensar en el lector, sino en disfrutar de lo que estáis haciendo. Una obra literaria es parto, un hijo, y como tal, la acción llevada a cabo, puede llegar a ser orgásmica, no renuncies nunca a un orgasmo; aunque sea en solitario.

No perdáis la esperanza, es posible, recordar que Ulises de James Joyce, El señor de los anillos, estuvo a punto de no publicarse, sin olvidar “La conjura de los necios”, fueron tan necios, que lo rechazaron un montón de editoriales, fue publicado casi veinte años después de ser escrito, y después de que el autor (John Kennedy Toole) desesperado se quitase la vida. No seáis necios, no escribir por afición, distracción o entretenimiento, no olvidéis que Miguel de Cervantes murió en la miseria, mantenido por su hija.

Para que sirva de aliciente y acicate, recordar las palabras de dijo Katherine Neville, que durante muchos años intentó sin éxito publicar su novela “Ocho”.  Cuando ya había perdido la esperanza, su novela fue publicada y traducida a doce idiomas, siendo un éxito total:

"Pueden impedirte ser un autor publicado, pero nadie puede impedirte ser un escritor".

Ahora ni eso, así que, ánimo, y a escribir hasta que de las yemas de los dedos te salgan jilgueros volando... (© Paco Arenas - © Los papeles perdidos del Quijote)

2 comentarios:

  1. Amé esa forma tan real de animar al lector de este texto. -no renuncies nunca a un orgasmo; aunque sea en solitario-. Gracias por los consejos Paco ;)

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    1. Me parece estupendo Vilma, tanto la lectura como la escritura suelen ser placeres solitarios, nunca debemos renunciar a ningún placer, tampoco de la carne, si con ello no hacemos daño a nadie. Un abrazo

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